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Mandioca primicia: el INTA busca adelantar la cosecha para llegar al mercado en las fiestas

  • hace 45 minutos
  • 2 min de lectura

La mandioca es uno de los cultivos tradicionales de Misiones, pero el INTA trabaja para modificar sus tiempos de producción y conseguir que llegue antes al mercado fresco. El objetivo es desarrollar una estrategia que permita obtener mandioca “primicia” durante la temporada de fiestas, aprovechando variedades que respondan mejor a una plantación anticipada. Para ello, los investigadores evalúan comenzar las plantaciones entre julio y agosto y alcanzar, hacia febrero o marzo, raíces de entre siete y nueve meses de desarrollo. La propuesta apunta a transformar el calendario habitual del cultivo y generar una alternativa comercial con mayor valor para los productores.

Esta imagen podría tener derechos de autor.
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El trabajo contempla también iniciar parte del proceso en vivero para luego trasladar las plantas al campo, buscando reducir los tiempos necesarios hasta alcanzar una producción comercial. En Misiones, la mandioca tiene dos grandes destinos: la industria, principalmente para la elaboración de fécula y almidón, y el mercado fresco, que incluye tanto la venta como el autoconsumo. Cada destino utiliza materiales diferentes. Para la industria predominan variedades blancas, de crecimiento vertical y poca ramificación, que permiten trabajar con distancias cercanas a un metro por un metro y alcanzar entre 10.000 y 12.000 plantas por hectárea. Para el consumo fresco se utilizan principalmente variedades de cáscara negra, conocidas como paraguayas, que requieren mayor espacio debido a su mayor ramificación.


Uno de los materiales que concentra las evaluaciones del INTA es la Paraguaya Cerro Azul, una variedad inscripta por la institución. El desafío está directamente relacionado con el comportamiento de la planta durante el invierno: cuando disminuyen las temperaturas y se acortan los días, la mandioca entra en dormancia, pierde sus hojas y deja de crecer. Este período suele comenzar entre marzo y mayo, por lo que los investigadores buscan adelantarse a esa etapa mediante plantaciones realizadas durante julio y agosto. Además, la institución conserva una colección de entre 30 y 35 materiales de mandioca, cuyas ramas deben mantenerse protegidas de las heladas durante el invierno para conservar su capacidad de brotación.


La calidad del material de plantación resulta fundamental para alcanzar buenos resultados. La mandioca se propaga mediante ramas o estacas y, antes de utilizarlas, se debe verificar que mantengan su vigor, por ejemplo, realizando un pequeño corte para comprobar que el tejido interno continúe verde y conserve látex. Luego las ramas se dividen en segmentos de cinco a siete nudos o yemas. El manejo del suelo, el control de malezas durante las primeras etapas y la elección de ramas vigorosas también son factores importantes. Desde el INTA remarcan que, especialmente cuando no se utiliza fertilización, resulta indispensable comenzar con material vegetal de buena calidad. Con esta estrategia, la institución busca que un cultivo tradicional pueda producirse más temprano y aprovechar una ventana comercial de mayor interés.

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