La brecha entre el campo y la góndola llegó a 3,78 veces durante junio
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Durante junio, los precios de los 24 alimentos que integran la canasta del Indicador de Precios en Origen y Destino (IPOD) mostraron una diferencia promedio de 3,78 veces entre lo que recibió el productor y lo que pagó el consumidor. Esto significa que, por cada peso obtenido en origen, el precio promedio en góndola llegó a $3,78. Al mismo tiempo, la participación promedio del productor representó el 27,4% del valor final de venta, una proporción que se ubicó 0,5 puntos porcentuales por debajo de la registrada durante el mes anterior.

Las mayores diferencias se observaron particularmente en los cítricos. La mandarina presentó una brecha de 16 veces entre el precio de origen y el precio final, mientras que la naranja registró una diferencia de 14,4 veces y el limón alcanzó 10,7 veces. En el otro extremo se ubicaron productos como la frutilla, con una brecha de apenas 1,1 veces, y el huevo y el pollo, ambos con una diferencia de 2,3 veces. Los datos muestran así un comportamiento muy dispar entre los distintos alimentos y reflejan que el recorrido entre la producción y la góndola puede tener impactos muy diferentes según cada cadena.
El Índice de Precios en Origen utilizado para el indicador mide la evolución de los valores recibidos por los productores en la canasta IPOD. Se trata de un agregado de 24 índices elementales que utiliza una estructura de ponderación fija basada en información de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares del Indec. Durante junio, el precio en origen de la canasta registró un incremento interanual del 58,8%. En los últimos doce meses, el aumento acumulado llegó al 28,6%, mientras que en la comparación mensual se observó un crecimiento mucho más moderado, del 0,5%.
Entre los movimientos destacados del mes apareció la calabaza, cuyo precio en origen aumentó 111,1%. Sin embargo, ese fuerte incremento no se trasladó en igual proporción al consumidor: el precio en góndola avanzó solamente 1,9%. Como consecuencia, la brecha IPOD de la calabaza se contrajo un 13,8%. El comportamiento muestra que la evolución de los precios a lo largo de la cadena no es uniforme y que los aumentos registrados en la producción pueden tener una incidencia diferente cuando el producto llega al consumidor final.




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