El INTA impulsa una nueva vitivinicultura patagónica adaptada al clima frío
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Después de más de dos décadas de investigación y trabajo conjunto con productores, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró consolidar un nuevo polo vitivinícola en el Valle Inferior del Río Chubut. El proyecto se basa en el desarrollo de variedades de vid adaptadas a las condiciones de clima frío de la Patagonia, una característica que otorga identidad y singularidad a los vinos elaborados en la región.

Entre las variedades que mostraron mejores resultados se destaca el cabernet franc, cuyas primeras plantaciones fueron implantadas en la Estación Experimental del INTA en Trelew. Los especialistas quedaron sorprendidos por su capacidad de adaptación, ya que las condiciones agroclimáticas del valle permitieron obtener vinos con perfiles aromáticos únicos, buena acidez natural y características diferenciadas respecto de otras zonas vitivinícolas del país.
El crecimiento de la actividad se refleja en el aumento sostenido de productores y en el incremento de los volúmenes elaborados durante las últimas campañas. Las proyecciones indican que la producción podría superar los 15.000 litros de vino por temporada, consolidando a la región como un nuevo actor dentro del mapa vitivinícola argentino y generando nuevas oportunidades económicas para las economías locales.
El desarrollo de esta actividad constituye un claro ejemplo de innovación territorial. La combinación entre investigación científica, transferencia tecnológica y trabajo articulado con los productores permitió construir una propuesta productiva con fuerte identidad regional y con un importante potencial de crecimiento para los próximos años.




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