Misiones: un régimen tributario que asfixia a empresas y transportistas
- productoracontenid
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Misiones se ha convertido en un caso paradigmático de presión fiscal desmedida en Argentina. Su sistema de percepciones, pagos a cuenta y retenciones bancarias genera saldos a favor prácticamente irrecuperables, afectando tanto a empresas locales como a aquellas que solo ingresan a la provincia para distribuir productos. La situación ha sido calificada por expertos como un mecanismo confiscatorio.

Desde 2007, los camiones que ingresan deben pagar un anticipo de Ingresos Brutos, aun cuando la operación no esté sujeta al impuesto o corresponda a otra jurisdicción. De no hacerlo, la mercadería puede ser decomisada, configurando una “aduana interior” prohibida por la Constitución. El Superior Tribunal local sostiene este sistema sin objeciones, pese a fallos de la Corte Suprema que lo cuestionan.
El segundo engranaje del mecanismo es todavía más complejo: Misiones exige retener Ingresos Brutos incluso en operaciones realizadas fuera de la provincia, lo que genera doble imposición e inflados saldos a favor que las empresas jamás logran recuperar. A esto se suma un régimen bancario propio que retiene sobre todas las acreditaciones sin discriminar origen ni actividad.
Este entramado genera un círculo vicioso: las empresas acumulan créditos fiscales que no pueden usar, mientras el Estado provincial retiene recursos de manera ilimitada. La situación ya está en manos de la Corte Suprema, que deberá definir si el modelo misionero respeta los límites constitucionales o si constituye un abuso del poder tributario.









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