Los cítricos argentinos buscan recomponerse en el nuevo escenario económico
- productoracontenid
- 20 nov 2025
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El sector citrícola argentino viene de años de crisis producto de altos costos, baja rentabilidad y caída de exportaciones. El cambio económico impulsado por el gobierno de Javier Milei trajo estabilidad inflacionaria, pero la reactivación aún no llega al ritmo esperado. La actividad intenta reorganizarse tras un fuerte achicamiento productivo y comercial.

El limón es el claro reflejo de los vaivenes del sector. Tras años de crecimiento que derivaron en sobreoferta y derrumbe de precios, hubo cierre de establecimientos y reducción de superficie. Las exportaciones tocaron su mínimo en 2024 con 170.000 toneladas, pero en 2025 repuntaron 26% gracias a menores producciones del hemisferio norte y mejores envíos hacia Europa y Rusia.
Los cítricos dulces continúan en una situación más delicada. Las mandarinas perdieron competitividad por altos costos y falta de acuerdos comerciales, quedando relegadas al mercado interno. Las exportaciones de naranjas siguen siendo bajas y con alta dependencia de Paraguay y la Unión Europea, con volúmenes aún lejos de los históricos.
Aunque la campaña 2025 muestra signos de recuperación —con exportaciones totales de cítricos frescos por encima de las 310.000 toneladas— el sector advierte que todavía falta para volver a los niveles de 350.000-400.000 toneladas de años anteriores.









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