Carne de cerdo: el estudio del INTI que derriba prejuicios y destaca su valor nutricional
- hace 3 días
- 2 min de lectura
Durante las últimas dos décadas, la carne de cerdo ganó un lugar cada vez más importante en la mesa de los argentinos. Su consumo pasó de apenas 5 kilos por habitante al año a unos 20 kilos, un crecimiento que estuvo impulsado tanto por las inversiones realizadas por la industria porcina como por la necesidad de los consumidores de encontrar alternativas más económicas frente a los cortes vacunos. Sin embargo, el aumento del consumo también abrió un desafío para el sector: demostrar que el cerdo no solo es una opción accesible y sabrosa, sino que además puede formar parte de una alimentación saludable. En ese contexto, un estudio realizado por la división Carnes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) aportó nuevos datos sobre sus características nutricionales.

La investigación, solicitada por la Federación Porcina Argentina, analizó cinco cortes representativos: cuadrada, nalga, bondiola, bola de lomo y paleta. El trabajo estudió su composición nutricional, perfil de grasas, contenido de colesterol y aporte de minerales. Los resultados confirmaron que todos los cortes evaluados constituyen una fuente importante de proteínas de alta calidad, ya que contienen los aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento y la reparación de los tejidos corporales. Además, la carne porcina aporta creatina de manera natural, un compuesto relacionado con la disponibilidad inmediata de energía durante esfuerzos breves y de alta intensidad, con concentraciones de entre 3,5 y 5 gramos por kilo de carne fresca.
Uno de los aspectos más destacados del informe fue el bajo contenido graso de cuatro de los cinco cortes analizados. La cuadrada, la nalga, la bola de lomo y la paleta presentaron entre 2,3 y 3,3 gramos de grasa cada 100 gramos de carne. Los cortes más magros también mostraron una elevada densidad proteica: la cuadrada aporta casi 22 gramos de proteínas cada 100 gramos, mientras que la nalga alcanza aproximadamente 20 gramos. El análisis del perfil lipídico también resultó relevante, debido al predominio de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados por sobre los saturados. Entre ellos se encuentra el ácido oleico, conocido por su presencia también en el aceite de oliva y por su relación con beneficios cardiovasculares. El índice aterogénico registrado para los cortes estudiados fue además muy bajo, con valores de entre 0,29 y 0,37.
El informe también puso el foco en los minerales presentes en la carne porcina. Los cortes analizados contienen potasio, fundamental para la función cardíaca y muscular, con valores superiores a 300 miligramos cada 100 gramos en la cuadrada. También aportan hierro hémico, vinculado al transporte de oxígeno, además de magnesio y fósforo, minerales importantes para el metabolismo energético y la salud ósea. A esto se suma la presencia de zinc y selenio, nutrientes relacionados con el funcionamiento del sistema inmunológico. En cuanto al colesterol, los valores se ubicaron entre 59 miligramos cada 100 gramos en la nalga y 78 miligramos en la bondiola. Así, el estudio del INTI aporta argumentos para analizar la carne de cerdo más allá de su precio o de antiguos prejuicios, destacando su composición nutricional y el potencial que todavía tiene dentro del consumo de carnes en Argentina.



Comentarios