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Productores bananeros alertan por la eliminación de normas sanitarias que protegían la producción del norte argentino

  • hace 2 horas
  • 2 min de lectura

La decisión del Gobierno nacional de derogar una serie de resoluciones consideradas antiguas o innecesarias despertó una fuerte preocupación entre los productores de banana de Salta y Jujuy. Las entidades que representan al sector sostienen que algunas de esas normas cumplían un rol estratégico para preservar el estatus sanitario de las provincias productoras, evitando el ingreso de enfermedades capaces de provocar pérdidas millonarias y afectar seriamente la producción regional. La medida fue interpretada como una amenaza tanto para la competitividad como para la estabilidad de una actividad que genera empleo e impulsa el desarrollo económico en el norte argentino.


Las resoluciones eliminadas establecían controles fitosanitarios específicos para el ingreso de bananas provenientes de países donde existen plagas cuarentenarias de alto riesgo. Gracias a estas regulaciones, durante décadas fue posible mantener protegidas las plantaciones del NOA frente a enfermedades que afectan a importantes productores internacionales. Entre las principales preocupaciones figura el posible ingreso del Fusarium Raza 4 Tropical, conocido como el "Mal de Panamá", una enfermedad considerada devastadora para los cultivos de banana y cuya expansión representa una de las mayores amenazas para la producción mundial.

Los productores advierten que una eventual flexibilización de los controles podría facilitar el ingreso de fruta importada desde países vecinos donde estas enfermedades ya están presentes. Además del impacto sanitario, la apertura también incrementaría la competencia con bananas provenientes del exterior, producidas bajo estructuras de costos diferentes y en muchos casos más competitivas. Esta situación podría comprometer miles de puestos de trabajo vinculados a la producción, el empaque, el transporte y la comercialización, afectando a numerosas localidades cuya economía depende directamente del cultivo bananero.


Ante este escenario, las organizaciones del sector solicitaron una revisión urgente de la decisión y reclamaron la intervención tanto del Gobierno nacional como del SENASA para restablecer mecanismos de protección fitosanitaria. Mientras continúan las gestiones políticas entre autoridades provinciales y nacionales, los productores sostienen que preservar la sanidad vegetal resulta indispensable para garantizar la continuidad de una economía regional estratégica. Además de proteger la producción actual, consideran que mantener elevados estándares sanitarios es fundamental para asegurar inversiones futuras y conservar la competitividad frente a otros países productores de la región.

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