El RIMI impulsa las inversiones en riego y promete mejorar la productividad agrícola
- 22 jul
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La reciente reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) abre una oportunidad para que las pequeñas y medianas empresas agropecuarias incorporen sistemas de riego con importantes beneficios fiscales. La iniciativa busca facilitar inversiones estratégicas que permitan incrementar la eficiencia productiva y reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos.

Especialistas del INTA destacan que el riego dejó de ser una herramienta destinada únicamente a enfrentar períodos de sequía para transformarse en una inversión de largo plazo que mejora la estabilidad de los rendimientos. Además de incrementar la producción, permite planificar con mayor previsibilidad y aprovechar mejor el potencial de los cultivos.
Los beneficios contemplados por el RIMI incluyen amortización acelerada, devolución anticipada del IVA y una reducción de costos derivada de la baja de impuestos a equipos importados. Si bien la inversión inicial continúa siendo significativa, estos incentivos mejoran la ecuación financiera y favorecen la incorporación de tecnologías que antes resultaban inaccesibles para muchos productores.
Los ensayos realizados por el INTA muestran incrementos muy importantes en los rendimientos de trigo, maíz y soja bajo riego respecto de los sistemas tradicionales de secano. Por ello, el organismo considera que esta tecnología será uno de los principales motores para aumentar la competitividad del agro argentino durante los próximos años.




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