La sobreproducción de mandarinas pone en jaque a la citricultura de Entre Ríos
La citricultura entrerriana atraviesa una de las situaciones más complejas de los últimos años debido a una combinación de sobreproducción, bajos precios y una demanda insuficiente para absorber la oferta disponible. En especial, la mandarina registra un crecimiento cercano al 30% respecto de la campaña anterior, generando un excedente que muchos productores no logran comercializar de manera rentable. El principal problema no radica únicamente en la abundancia de fruta, sino en que los valores

La citricultura entrerriana atraviesa una de las situaciones más complejas de los últimos años debido a una combinación de sobreproducción, bajos precios y una demanda insuficiente para absorber la oferta disponible. En especial, la mandarina registra un crecimiento cercano al 30% respecto de la campaña anterior, generando un excedente que muchos productores no logran comercializar de manera rentable.

El principal problema no radica únicamente en la abundancia de fruta, sino en que los valores que recibe el productor se ubican muy por debajo de los costos de cosecha y transporte. En numerosos casos, levantar la producción implica perder dinero, por lo que muchos establecimientos optan por dejar parte de la fruta en los árboles o directamente permitir que se pierda en el campo.
La situación golpea especialmente a pequeños y medianos productores de departamentos como Federación y Concordia, donde la economía regional depende casi exclusivamente de la actividad citrícola. Los elevados costos de mano de obra, combustible, fertilización y mantenimiento dificultan recuperar las inversiones realizadas durante la campaña anterior y comprometen la continuidad productiva.
A pesar del difícil panorama, los referentes del sector mantienen la expectativa de superar esta nueva crisis, como ocurrió en otras oportunidades. Sin embargo, coinciden en que será necesario encontrar nuevos mercados, mejorar la competitividad y generar condiciones que permitan sostener la rentabilidad para evitar que productores abandonen una actividad que constituye uno de los pilares económicos de la región.
Noticias relacionadas

En 9 meses, Argentina ya importó más carne porcina que en todo 2025
Las importaciones de carne porcina desde Brasil alcanzaron un ritmo histórico en 2024, superando las 50.000 toneladas entre enero y septiembre. El analista Juan Uccelli advierte que los 120 millones de dólares gastados podrían haber financiado 24.000 cerdas reproductoras y cuestionna si Argentina seguirá dependiendo de importaciones o apostará a la producción nacional.

Bovino Criollo: resistencia genética comprobada contra la garrapata
Investigaciones del INTA demostraron que el bovino Criollo argentino posee resistencia genética natural a la garrapata común del bovino. Este atributo, resultado de más de 500 años de selección natural, abre nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia y resiliencia de los sistemas ganaderos del país.

Cuyoliva incorpora categoría de aceite alto en polifenoles
Por primera vez en Sudamérica, el concurso Cuyoliva Internacional evaluará aceites de oliva con alto contenido de polifenoles. La nueva categoría busca reconocer y valorizar una característica composicional cada vez más demandada por productores, industriales y consumidores conscientes de la calidad.