La presión impositiva sobre la vitivinicultura argentina alcanza niveles récord y supera ampliamente a Chile
La vitivinicultura argentina enfrenta un escenario cada vez más desafiante debido al fuerte incremento de la carga tributaria que recae sobre fincas y bodegas. Un estudio elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), a pedido de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), revela que la presión impositiva continúa creciendo y ya alcanza niveles que superan ampliamente los registrados en otros países productores, especialmente Chile. Esta situación genera preocupaci

La vitivinicultura argentina enfrenta un escenario cada vez más desafiante debido al fuerte incremento de la carga tributaria que recae sobre fincas y bodegas. Un estudio elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), a pedido de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), revela que la presión impositiva continúa creciendo y ya alcanza niveles que superan ampliamente los registrados en otros países productores, especialmente Chile. Esta situación genera preocupación en un sector que además debe afrontar elevados costos de producción, competencia internacional y un mercado interno con consumo fluctuante.

Según el informe, los impuestos absorben el 57,1% del excedente de explotación de una finca vitivinícola y el 62,4% del excedente generado por una bodega. Esto significa que, una vez descontados los costos de producción, comercialización y administración, más de la mitad de las ganancias potenciales terminan destinadas al pago de tributos. La presión fiscal varía según el tamaño del establecimiento, aunque tanto pequeños como grandes productores soportan niveles de carga considerados muy elevados en comparación con otras actividades económicas.
El estudio también demuestra que la situación argentina resulta significativamente más exigente que la de Chile, uno de sus principales competidores en el mercado internacional del vino. Mientras una finca chilena destina alrededor del 33% de su excedente al pago de impuestos y una bodega cerca del 42%, en Argentina esos porcentajes ascienden al 57% y 62%, respectivamente. Esta diferencia reduce la competitividad del sector argentino, limita la capacidad de inversión y dificulta la incorporación de nuevas tecnologías necesarias para mejorar la productividad y conquistar nuevos mercados.
Los investigadores destacan además que la presión tributaria de la vitivinicultura supera incluso el promedio de la economía argentina y el registrado en otros países de la región como Brasil. Ante este panorama, referentes del sector consideran imprescindible avanzar hacia una reforma que permita aliviar la carga fiscal sobre la actividad, generar mejores condiciones para las inversiones y fortalecer la competitividad de una industria que constituye uno de los principales motores económicos de Mendoza y de otras provincias productoras del país.
Noticias relacionadas

En 9 meses, Argentina ya importó más carne porcina que en todo 2025
Las importaciones de carne porcina desde Brasil alcanzaron un ritmo histórico en 2024, superando las 50.000 toneladas entre enero y septiembre. El analista Juan Uccelli advierte que los 120 millones de dólares gastados podrían haber financiado 24.000 cerdas reproductoras y cuestionna si Argentina seguirá dependiendo de importaciones o apostará a la producción nacional.

Bovino Criollo: resistencia genética comprobada contra la garrapata
Investigaciones del INTA demostraron que el bovino Criollo argentino posee resistencia genética natural a la garrapata común del bovino. Este atributo, resultado de más de 500 años de selección natural, abre nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia y resiliencia de los sistemas ganaderos del país.

Cuyoliva incorpora categoría de aceite alto en polifenoles
Por primera vez en Sudamérica, el concurso Cuyoliva Internacional evaluará aceites de oliva con alto contenido de polifenoles. La nueva categoría busca reconocer y valorizar una característica composicional cada vez más demandada por productores, industriales y consumidores conscientes de la calidad.