Industria citrícola en alerta por las restricciones de gas natural
- 8 jul
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La industria del limón en Argentina atraviesa un momento de gran incertidumbre debido a las restricciones en el suministro de gas natural, un insumo indispensable para el funcionamiento de las plantas procesadoras. La situación afecta especialmente a las fábricas ubicadas en Tucumán, principal polo citrícola del país, donde la falta de energía pone en riesgo la continuidad de la campaña productiva y genera preocupación entre productores, industriales y trabajadores.

El mayor impacto se concentra en la producción de cáscara de limón deshidratada, un subproducto fundamental para la elaboración de pectina, utilizada por las industrias alimenticia, farmacéutica y cosmética. Sin el volumen de gas necesario para alimentar los secaderos, una parte importante de la materia prima no puede procesarse y termina desperdiciándose o destinándose a usos de menor valor, lo que reduce la rentabilidad del sector y limita la oferta exportable.
Desde la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA) advirtieron que la alternativa de adquirir gas natural licuado en el mercado internacional resulta económicamente inviable por los elevados costos. Además, señalaron que una paralización, aunque sea parcial, afectaría a miles de trabajadores y provocaría pérdidas económicas difíciles de recuperar, ya que la actividad depende de una zafra estacional cuyos tiempos no pueden postergarse indefinidamente.
Si bien referentes del sector sostienen que la producción de jugo y aceite esencial podría mantenerse mediante una extensión de la temporada industrial, coinciden en que la mayor pérdida será la de cáscara deshidratada. La situación también pone en evidencia la necesidad de completar las obras de infraestructura energética que permitan abastecer con normalidad al norte argentino y evitar que un problema logístico termine afectando la competitividad de una de las principales economías regionales del país.




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