Carne en EE.UU.: precios altos y consumidores dispuestos a pagar más
- productoracontenid
- 11 nov
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El mercado de carne vacuna en Estados Unidos atraviesa una situación paradójica: los precios alcanzan niveles históricos, pero la demanda interna se mantiene firme. Esto se explica por el aumento sostenido de los salarios, que permite que los consumidores absorban el incremento sin desplazar su consumo hacia proteínas más baratas.

Hoy, un trabajador de ingresos altos necesita solo 13 minutos de trabajo para comprar un kilo de carne picada, mientras que uno de ingresos bajos requiere 57 minutos. En ambos casos, la proporción del gasto respecto del ingreso es similar a la de hace 25 años, lo que demuestra que el aumento salarial acompaña la inflación del alimento.
Otro factor clave es el cambio de hábitos: cada vez más estadounidenses cocinan en casa, reduciendo gastos fuera del hogar y permitiendo sostener la compra de proteínas premium. Esto favorece a la industria de faena y retail, que captura un valor creciente por animal procesado.
La fuerte preferencia por la carne vacuna, cultural y gastronómicamente arraigada, continúa sosteniendo la rentabilidad de la cadena a pesar de presiones inflacionarias y productivas.









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